Ya estoy de vuelta a Barcelona. Ya han pasado 3 meses, largos y cortos a la vez. Una se siente rara cuando vuelve a casa después de casi un año y se siente más rara aún ahora volviéndose a ir.
Como no, el viaje ha sido accidentado, no podría ser de otra manera. Como muchos sabéis por fin, después de 7 años con carnet de conducir, tengo coche . Ya pensaba que lo único que conduciría a mi nombre sería un tacatá. Ya tengo el Taniafrikimóvil tuneado como era de esperar, os subiré foto. Y no, no fue el Taniafrikimóvil lo que provocó un viaje accidentado, se portó como un jabato a pesar de los 70kg de equipaje que debíamos llevar, fue un maldito cargador de mechero de Amazon que me ha petado el móvil nada más salir. Cuando tu sentido de la orientación es más inexistente que la nariz de Michael Jackson y dependes del gps del móvil para hacer por primera vez conduciendo sola, el copiloto sabe menos que tu...La lotería no se si me tocará algún día, pero la suerte que tuve ayer acertando el camino para llegar no la sabe nadie. Me vi pidiendo que alguien me rescatará en mitad de la nada parando en todas las gasolineras eliminando toxinas en la sauna que es mi coche sin Aire acondicionado. Lo que eran 8h entre paradas y accidentes se convirtió en 12h, con intentos de asesinato de conductores suicidas, búsquedas de tesoros, movimientos raros en plena diagonal que hace que la policia te pare para comprobar si vas borracha o simplemente eres tonta con ascendente a subnormal (cuando comprobaron lo segundo me dejaron ir entre risillas por supuesto)
Bueno, solo quería escribir para agradecer esos ratitos, esas sonrisas y esos abrazos que hemos compartido estos meses, como si nunca me hubiera ido. Que esos rayos de sol, esas tapitas, esos mojitos, ese cantonés y esas noches se quedan ahí en un hueco de mí (y en los casi 4kg de más que me llevo en el pandero). También me llevo poco moreno como para que se crean que vengo de la costa y un coche que no está mal.
Hace feliz que mucha gente a la que solías ver una vez al año de repente haya estado presente en tantos momentos de estas semanas, incluso a algunos compensa haberme tenido que desplazar lejos para compartir unas horas. Hace menos feliz que gente a la que veías todas las semanas apenas hayan compartido unas horas o ninguna contigo. Pero pesan más esos ratitos con los sobrinos, con el jippipuesto y mi gentucica que lo minimamente malo.
No se si esto por desgracia lo podré repetir todos los veranos, así que por eso gracias. Os echaré de menos, sabéis que espero vuestra visita en tierras catalanas para seguir alimentando todo esto. (mi pandero no, ese que se deje de alimentar).
Y seguimos el camino
MORALEJA: ¡cargadores de Amazon caca!